PRINCESA GUERRERA
Cual amazona cabalgaste al galope,
segura de triunfar,
con tu espada en alto,
luchaste.
Trataste de cortar la cabeza
al enemigo,
y salir airosa de tan tremendo mal.
Princesa guerrera.
Valiente entre las valientes,
galopaste en tu corcel blanco
con la espada en alto
dando rienda suelta a tu grandeza.
Princesa guerrera,
nunca te rendiste,
aunque tus adversarios
te daban por muerta.
Princesa bella,
cabalgaste por los verdes campos
de tu agonía,
sin bajar la espada.
Con la cabeza erguida,
sin bajar la guardia,
princesa bella,
hermosa y valiente.
Princesa guerrera,
hasta el último aliento
luchaste con fuerza,
tu empeño nunca cesó.
La derrota nunca estuvo
en tu mente,
princesa valiente,
tu lucha fue heroica.
Luchaste con fuerza,
dando ejemplo de fortaleza
a todos cuantos te contemplaron
en esa tu lucha.
Con feroz entrega,
siempre con tu espada en alto,
no diste tregua al enemigo,
montada en tu corcel blanco.
Con la cabeza erguida,
la espalda recta,
y con paso firme,
luchaste hasta tu agonía.
Princesa valiente,
en la tierra de las amazonas,
tú serás la reina,
porque nadie luchó con tanta fuerza.
Luchaste porque creíste
y deseaste con ardiente esperanza,
con la ilusión de vencer al cruel enemigo
que se empeñó en llevarte consigo.
Eras demasiado hermosa
para permanecer en la tierra
y el dios de las tinieblas
Necesitaba tu luz.
Una luz que diese un poco de cordura
a sus oscuros y vastos dominios.
princesa guerrera,
dejaste un halo de luz en tu camino.
Gilda Ruiloba.